La utopía de Güell
A veinte minutos de Barcelona, Eusebi Güell no construyó solo una fábrica: levantó un pueblo entero. Hoy la Colònia Güell, un pueblo lleno de vida, se recorre a pie —sus calles modernistas, el exterior de la antigua fábrica, la plaza y, como elemento más destacado, la Cripta Gaudí—.
De la fábrica al pueblo
Breve historia

En 1890, Eusebi Güell trasladó su fábrica textil de Sants a la finca de Can Soler de la Torre, en Santa Coloma de Cervelló. El traslado respondía a la necesidad de ampliar la producción y de alejarla de la conflictividad social urbana. Pero Güell no levantó solo una fábrica: construyó un pueblo entero a su alrededor.
El conjunto poseía rasgos diferenciales: el uso de vapor y carbón en vez de energía hidráulica; una fábrica completa para convertir algodón en pana, terciopelo y velludillo, y una arquitectura residencial y cívica enriquecida por arquitectos modernistas.
A diferencia de otras colonias industriales, Güell invirtió en mejoras sociales y mecenazgo cultural: viviendas, escuela, cooperativa, teatro y l’Ateneu, y encargó a Antoni Gaudí la iglesia. La arquitectura la firmaron Francesc Berenguer, el propio Gaudí y Joan Rubió i Bellver. Era, aun así, un modelo paternalista.
La colonia atravesó la sindicalización, la colectivización durante la Guerra Civil, la venta a Bertrand i Serra en 1945 y el cierre textil en 1973. Después se fragmentó la propiedad y comenzó un largo proceso de patrimonialización, hasta que la Cripta se incorporó en 2005 al sitio UNESCO “Obras de Antoni Gaudí”.
La interpretación contemporánea mantiene una doble mirada: reconocer la calidad urbana, arquitectónica, social y cultural del proyecto y, a la vez, analizar el paternalismo industrial y la dependencia del salario y la vivienda respecto del patrono.

Un paseo por la Colònia
Qué ver
La Colònia se recorre a pie, con calma: un conjunto modernista que sigue siendo, además, un pueblo vivo. Esto es lo que no te puedes perder.

La plaza Joan Güell
El corazón del pueblo, bajo los plátanos. La preside el monumento a Eusebi Güell (1935, hermanos Oslé).

Ca l’Espinal
La casa del administrador (1900), obra de Joan Rubió i Bellver: uno de los edificios más singulares del conjunto modernista.

Ca l’Ordal
De Joan Rubió i Bellver, residencia de las familias Ordal, Curañas y Gaudó, campesinos que trabajaban las tierras del amo como arrendatarios.


La casa del maestro y la escuela
La Casa del Mestre (1911), de Francesc Berenguer, y la escuela: la formación y la vida cultural en el centro de la colonia.

Un paseo guiado
Con la audioguía o en visita guiada, las calles de la Colònia se leen edificio a edificio, hasta llegar a la Cripta Gaudí.
Y aún más para descubrir por el camino: l’Ateneu y el Teatre Fontova (1892) en la plaza o la Cooperativa, donde actualmente se ubica la Exposición permanente… El orden del paseo lo marca la audioguía.
Ven a pasear por la Colònia
Calles modernistas, el exterior de la antigua fábrica, la plaza… y la Cripta Gaudí en el centro. La Colònia Güell se recorre a pie, con calma, a veinte minutos de Barcelona.
Entradas →¿Quieres saber qué opinan nuestros visitantes?
«Una joya escondida de Gaudí, más tranquila que la Sagrada Família. La audioguía, excelente.»
«가우디의 걸작. 조웩하고 아름다운 공간. 바르셀로나에서 가까워요.»
«Impresionante y muy bien explicado. En tren, 20 minutos desde Plaça Espanya.»
«A hidden Gaudí gem — breathtaking crypt, charming village.»
«素晴らしいガウディの作品。静かで見応えがあります。»
«Absolutely worth the short train ride from Barcelona.»

